domingo, 20 de noviembre de 2011

WORMS
Es sabido que Fernando de los Ríos fue instado, al llegar a la aduana de Nueva York, a rellenar un formulario donde se le pedía declarar le religión que profesaba. Imposibilitado de poder hacer constar que era ateo o agnóstico, se declaró “Erasmista”. Una forma asaz ingeniosa y efectiva de revancha, que sin embargo, tuvo sus consecuencias: años después, una estadística sobre religiones en Estados Unidos arrojaba que entre los millones de protestantes, católicos, judíos y demás, también había espacio para 1 “erasmista”.
Lo anterior viene a cuento de la respuesta que mi hijo, Matías, ha dado a la pregunta “¿a qué o a quienes das las gracias?”, una actividad desarrollada en su colegio coincidiendo con la próxima celebración de “Thanksgiving”. Esas contestaciones se han desplegado en un gran mural al que el otro día pude asomarme. Cuando los historiadores del futuro se encuentren con los resultados que a continuación desgloso – qué mejor día el de hoy para desglosar resultados- las conjeturas aflorarán y con ellas las tesis doctorales. Yo, mientras tanto, sigo perplejo, confuso, tanto como cuando leo la futura composición de nuestro Congreso de los Diputados.  Ahí van las “preferencias de gratitud” de los niños de K1 del St. Mary’s of the Assumption. Cuando lleguen al final entenderán porqué, mi hijo, como Fernando de los Ríos, puede pasar a la (micro)historia, aunque nunca llegaremos a saber bien bajo qué categoría o en qué condición. Mejor así.

Número de votantes: 20
Abstenciones: 0
Votos en blanco: 1 (este voto es probablemente del hijo de un escéptico radical, o un inconformista, un peligro vamos)
Mi papá y mi mamá: 3 (el niño vive en una armonía familiar con la que hay que tener cuidado porque mata la creatividad).
Mis papás y mi hermana: 1 (ídem).
Mi familia: 1 (ídem).
Mi mamá y mi abuelo: 1 (¿seguro que es tu abuelito, hija?)
Mi mamá (cuando me da agua): 1 (esta niña confirma el darwinismo social).
Mi casa: 3 (estos tres niños ya son conscientes de las consecuencias del estallido de la burbuja inmobiliaria).
El arcoíris: 2 (un protopoeta, tópico, no llegará a ningún lado)
Los coches: 1 (los verdes no serán su opción política, si es que para cuando vote hay planeta todavía) 
Los tractores: 1 (los padres sobrevaloran la vida rural)
La tarta: 1 (la niña, en efecto, ha empezado ya la carrera hacia la obesidad mórbida).
Mi cumpleaños: 1 (veremos cuando te aproximes a los 50)
Mis peluches: 1 (me puedo imaginar la dimensión de los muñequitos y el tamaño del cuarto que los alberga)
Las flores: 1 (acompañará en su fracaso literario al del arcoíris)
¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡LOS GUSANOS!!!!!!!!!!!!!!!!!!!: 1 (¿¿??).

Éste, éste es mi ¡¡Matías!! Olé sus gusanos.

3 comentarios:

  1. los que nos dedicamos al suelo, sabemos del valor extremo de los gusanos, las lombrices, etc... la macroorganismos invertebrados, para la produccion de biomasa, el mantenimiento del equilibrio de los ecosistemas, la productividad del suelo, etc. Sin duda, Matías, pensaba en algo mucho más profundo cuando los mencionó en sus agradecimientos. Pablo, es que ya no le sigues.

    ResponderEliminar
  2. ¡Genial! Esa (o "los escarabajos") es la respuesta que habría dado Darwin. Está claro que tú tienes la culpa, Pablo. Enhorabuena.

    ResponderEliminar