IT
El domingo por la noche, uno de esos gusanos a los que cree mi hijo que tanta gratitud debemos, se introdujo en mi ordenador portátil causando una debacle de proporciones armagedónicas.
Que sea virtual da igual, los efectos son igualmente desconsoladores. Uno de ellos, el que, en mitad de mi desesperación, me animo a relatarles, se produce cada vez que escribo algo. El bichito ha optado, al modo de los aparatos “smart” que tanto nos corrigen y desorientan en estos tiempos, por modificar, no ya la gramática y sintáctica de mis textos, sino el contenido mismo. Ahí les va el ejemplo más descorazonador. Escribía yo mi tradicional carta a sus majestades los Reyes Magos, que rezaba:
Que sea virtual da igual, los efectos son igualmente desconsoladores. Uno de ellos, el que, en mitad de mi desesperación, me animo a relatarles, se produce cada vez que escribo algo. El bichito ha optado, al modo de los aparatos “smart” que tanto nos corrigen y desorientan en estos tiempos, por modificar, no ya la gramática y sintáctica de mis textos, sino el contenido mismo. Ahí les va el ejemplo más descorazonador. Escribía yo mi tradicional carta a sus majestades los Reyes Magos, que rezaba:
Brookline, a 11 de diciembre de 2011
Mis queridos Melchor, Gaspar y Baltasar:
Este año me he portado muy bien, he sido aplicado, cariñoso con mis amiguitos, fiel a mi santa, buen padre y respetuoso con Dios y mis mayores. Mucho me gustaría que hicierais el bien a todos los niños y al mundo en general, pero a mí en particular me convendría que ralentizarais estas arrugas que ya no son de esas que llaman “de expresión”, sino auténticos surcos de viejo pellejo. Un pelín de testosterona también me viene haciendo falta, así como un buen tajo en los flotadores que se me van inflando justo encima de las caderas (con el sobrante os sale un caldo que ni pintao). Creo que no es mucho pedir. Quedo a vuestros pies majestades.
Fdo. Pablo
Doy a “Guardar como” (la he llamado “Magos de oriente”), y cuando lo recupero me encuentro con un archivo llamado “Magos de Bruselas” que dice así:
Calle Genova, a 11 de diciembre de 2011
Mis queridos Nicolas, Mario y Angela (tu sabes que eres mi favorita…)
Me voy a portar muy bien, mucho mejor con la prima que Jose Luis, que sí que hizo algunos deberes pero ya era tarde, y la prima tiene poca paciencia. Ya me voy a ocupar yo, y por eso os pido ahora mucha confianza, que es también lo que necesitamos. Bueno, eso, y los siguientes regalos que he visto en la tele:
A) El “Cacabank” de Juegos Reunidos pero con los activos tóxicos y todo, ¿eh?
B) El “BCE ultimate lender” de Sony, no la versión anterior que ya me la sé y le gano siempre.
C) Unos “Eurobonds” con el estuche y la caja fuerte
Fdo. Mariano
Alarmado por estos, y otros efectos secundarios de la infección que sería muy prolijo contar, el lunes me puse en manos de un llamado IT del departamento. Yo estoy entregado a él de tal forma que traduzco el acrónimo como “Individuo Todopoderoso”. El tal Individuo Todopoderoso, que también se llama Tom, ha hecho una radiografía del asunto y ha concluido que tengo la motherfucker, digo, la motherboard, vuelta loca y sin ideas, que dicen en Cuba. Tom Todopoderoso ha aplicado una primera vacuna que, poco a poco, va eliminando la sepsis generalizada que corroe la puta madre, digo la placa madre del POC (Puto Ordenador de los Cojones). A su juicio, se trata de un ‘troyano’ poderoso y no es seguro que pueda recuperar del todo lo que guardo en el POC. Así que mi vida está en peligro, no les digo mas (y sí, ya sé que es mi vida virtual, pero no sé si es menos importante, honestamente…). Mientras sigo rezando, me animo a colgar esto que he escrito durante la cuarentena, con el miedo incrustado en los cartílagos por si el troyano escribiente sigue agazapado, dispuesto a la recreación tergiversadora y a acabar con mi reputación… Cierro los ojos, me encomiendo al IT, le doy al publish, y que sea lo que el worm quiera…
Efectivamente, tienes un problema con el troyano. Grave asunto éste para el que quizá no sea suficiente la necesaria intervención de IT. Puestos en lo peor, quizá no estaría de más desafiar al troyano cara a cara y darle su merecido. Dicho de otro modo, si los Reyes fracasaran, el domingo día 8 de enero tienes una cita con el mismísimo Paris en el Parque Lineal del Manzanares. Lo mismo funciona...
ResponderEliminarUn abrazo, amigo, y gracias por alegrarnos un poco esta penitencia euroinsípida.
Jabo
Ja, ja... Paris, claro, cómo no lo pensé antes... Allá que me voy...
ResponderEliminarNo me imagino a una placa madre con sepsis jeje, buena entrada, muy graciosa
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